sábado, 8 de noviembre de 2014

Luces







En el retrovisor colgando uno de tus poemas,
esos sin estructura, como nuestras vidas.
Apaga las luces y vamos contra el mundo,
como lo hicimos siempre.
Qué  más da el impacto, del otro lado no lo notarán.
Quita tu mano de mi rodilla y levanta los brazos,
es lo más parecido a la libertad que podemos sentir.
Apaga las luces y vamos contra el mundo,
como lo hicimos siempre.
Que la carretera quede a medio camino,
como todo en nuestras vidas.
Qué  más da el impacto, del otro lado no lo notarán.
No cierres los ojos, veamos cómo iluminan los demás.
Quita tu mano de mi rodilla y levanta los brazos,
es lo más cerca de la libertad que podemos estar.
Lanza por la ventana las pastillas y la falsedad de las cartas,
que queden en nuestro pasado y en el presente de los otros.
Cantemos ese himno al ritmo galopante
del bombeo de la sangre en los oídos.
Apaga las luces y vamos contra el mundo,
como lo hicimos siempre.
Riamos en la oscuridad de quienes van encandilando con sus luces.
Levanta los brazos, es la única libertad a la que podemos aspirar.
Apaga tus luces, veamos cómo van brillando los demás.